Gloria Gonzalez Aseguinolaza, Subdirectora e investigadora del CIMA-Universidad de Navarra

La integración de la mujer en la ciencia y la tecnología, una asignatura pendiente

            
11/02/20 Publicado en Heraldo de Aragón, Las Provincias, Diario de Navarra y Diario Montañés
Gloria González

"El mundo necesita ciencia y la ciencia necesita mujeres”. Este es el lema utilizado por la Fundación L’Oréal y la UNESCO -en su programa para reconocer el papel de la mujer científica- que refleja dos grandes verdades. El mundo necesita de la ciencia para explorar lo desconocido, para evolucionar, y para aportar soluciones a los diferentes problemas que nos afectan. Por otro lado, el 50% de los individuos que habitan en nuestro mundo somos mujeres, y es imprescindible nuestra participación activa tanto para poder identificar de manera adecuada los problemas de nuestra sociedad como para darles solución.

Es una evidencia que las mujeres y los hombres somos diferentes, incluso a nivel celular. Nuestras células detectan y responden de manera muy distinta a determinados estímulos y en estas diferencias se encuentran algunas explicaciones relacionadas con el género.Sin embargo, estas diferencias no implican que la capacidad de las mujeres para la ciencia sea ni superior ni inferior, sino que la participación de mujeres y hombres en la resolución de problemas aporta diferentes ángulos de visión que, en ciencia, significa enriquecimiento.

La actividad científica se desarrolla en grupos multidisciplinares, a pesar de que todavía se perciba que los resultados de la ciencia provienen de grandes genios, especialmente aquellos que han sido condecorados con un Nobel. En este tipo de reconocimientos se premia a un individuo sin tener en cuenta a todos los investigadores que han contribuido a ese desarrollo científico.

Aunque poco a poco la situación de la mujer en la ciencia va cobrando más protagonismo, siguen existiendo diferencias muy importantes refrendadas por datos objetivos. Estudios recientes realizados por diferentes instituciones públicas y privadas siguen reflejando que las mujeres no contamos con las mismas oportunidades que los hombres en el desarrollo de la carrera profesional en el ámbito de las ciencias. En algunos campos como la ingeniería, las matemáticas o la física, entre otras, el número de mujeres es menor en todas las etapas. Sin embargo, en el caso de las ciencias de la salud- donde en las fases iniciales encontramos una participación mayoritaria de las mujeres- vemos que su desarrollo profesional se estanca.

Una de las razones que apuntan a la baja presencia de mujeres en puestos de responsabilidad en el ámbito de la ciencia y la tecnología, es la falta de referentes femeninos. Sin embargo, estas mujeres han existido y existen pero no se les ha dado la visibilidad adecuada. En este sentido, van apareciendo algunas iniciativas por parte de diferentes instituciones dentro y fuera de nuestro país. En nuestro entorno más cercano: el Museo de Ciencias Universidad de Navarra ha desarrollado un ciclo de vídeos en el que reflejan las biografías y la carrera brillante de grandes científicas desconocidas por el público en general.

Parece necesario trabajar con tesón para romper los techos impuestos por las diferentes sociedades a lo largo de la historia que frenan el crecimiento personal y profesional de las mujeres. No podemos olvidar que no hace muchos años que las mujeres tienen acceso a una educación superior, todavía vetado en algunos países y comunidades.

En definitiva, es imprescindible una labor conjunta para permitir el acceso de las mujeres y las niñas a una educación igualitaria, promover su interés y fomentar sus capacidades en el desarrollo de la ciencia y la tecnología, a todos los niveles. Es necesario empoderar a la mujer si queremos caminar hacia una sociedad más justa y crítica.

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